Sobre José Samuel

Lucha, amor y valentía definirían al hijo que Dios me dio.


Después de pérdidas anteriores, la noticia de un embarazo llenó mi corazón de dudas y de expectativas por lo que vendría, pero con mucho amor y cariño lo recibimos cuando supimos que Dios nos había regalo un niño especial.  Recuerdo bien que hubieron dudas y preocupaciones, pero lo que iríamos descubriendo junto a él ha sido tan maravilloso que no concibo la vida sin él, sin su forma peculiar de pedir las cosas, sin sus gestos y sus sonrisas, creo que más que hacerme capaz, me hizo mejor  madre  y mejor ser humana.
José Samuel es un niño muy especial.  Nació con una condición genética llamada síndrome de Down libre, que al ser condición no debe ser conocida como sinónimo de "enfermedad" como erróneamente algunos lo llaman pues síndrome de Down no significa que sea enfermo.  
Mi nene nació sin ninguna afectación cardíaca, ni ningún tipo de problemas ligados a su condición genética.   En otras palabras es completamente sano y funcional y creo que lo más grave que hemos vivido son algunas pequeñas infecciones, propias de fiebres por cambios de climas o circunstancias ajenas que lo han afectado, pero en cuanto a su salud, Dios me lo dio como un toro, lleno de fuerzas.


En la parte social, nuestro nene es muy estimulado, pues tiene varios núcleos que le permiten interactuar con otras personas y niños.
Cognitivamente está muy acorde a su edad.
Es un niño muy libre, muy expresivo y le gusta aprender.
Actualmente tiene todo su lenguaje adquirido y estamos estimulandolo con terapias adicionales con profesionales.

Una de las cosas mas importantes que hemos sembrado en él es conocer que hay un Dios, que lo ama, y que ese Dios estará siempre cerca, que no importa lo que pase, estará para él en todos los días de su vida.  De ahí diría yo que ha nacido su amor, por cantarle, orar y alabarle.  Es hermoso ver como aplaude y sabe que  al cenar o almorzar unimos las manos es para hablar con Dios.
Este nene va creciendo conforme debería hacerlo cualquier niño, porque ha sido aceptado en todo momento como parte de nuestras vidas, y no es otra cosa que un "niño", que juega, ríe, pelea y hace travesuras como cualquier otro nene, sabemos que el amor, la educación, el apoyo y el trabajo harán de él un hombre de bien, un individuo aceptado por otros y por sí mismo, y en cuanto a nosotros, los padres más orgullosos, nos hará mejores compañeros y amigos pues con él hemos crecido y extendido nuestras manos a otros padres que recién inicia ésta aventura de tener en sus vidas, la visita de un ser tan bello como lo es un niño con síndrome de Down.